| Alegria: Fibromialgia | ||||||||||
| Israel | ||||||||||
Soy profesora en psicología, y en este momento estoy trabajando en otras áreas porque al permanecer mucho tiempo sentada me cuesta el levantarme, a tal extremo que respiro profundamente para dar el siguiente paso. Mi jornada laboral se ve limitada a 6 horas con intervalos de 15 minutos de distracción, y caminatas cortas para evitar que todo el cuerpo se adormezca en un sitio. es difícil vivir con estas dolencias, pero se debe aprender y a veces incluso se debe ignorar. Yo lo hago meditando, asisitiendo a saunas de vapor seco, con masajes corporales, cremas de minerales y esencias naturales, así como paseos para distraer la mente. De esta forma no me enfoco mucho en el padecimiento. Me veo limitada para sostener a mis bebés durante mucho tiempo, pero hago un esfuerzo; si quiero salir con ellos, debo salir acompañada, con ayuda para casos eventuales. En ocasiones tener relaciones íntimas con mi esposo se limita por los dolores en las piernas, pero buscamos otras posiciones, y su comprensión de mi estado de salud es mucha ayuda porque está conciente de lo que tengo. Tenemos una hija que comenzó a padecer dolores en todo el cuerpo a los 15 años, ahora tiene 18y venimos a Israel en busca de ayuda para ella, ya que le diagnosticaron Lupus heritomatoso y celulitis orbital. Para ella no es fácil, constantemente le duele la cabeza y tiene ataques fuertes de migraña, amerita tratamientos fuertes para los dolores. Sin embargo, ella como adolescente se distrae en sus clases, con paseos, y trato de hacerle ver que su situación no es tan grave, incluso cuando sé por experiencia propia, cómo se sienten los dolores. Nuestra situación económica en Israel no es buena porque carecemos de un nivel alto del idioma y nos vemos muy limitados para llevar una vida laboral como la que teníamos en Venezuela. Mi esposo es ingeniero en el área de trenes, y ahora estamos buscando otra opción para vivir en otro país en donde podamos trabajar con mejores condiciones para ambos. En Israel fuimos recibidos y hemos sido tratados muy bien, considero la solidaridad de este país con los inmigrantes como una opción buena, ya que no todos los países están dispuestos a aceptarte si tienes dificultades o limitaciones de salud. Con respecto a mi hija, ella sufrió tanto desde el inicio de estos dolores que tuvimos que internarla en el hospital para bajar el dolor, y los diagnósticos no llegaban. La incertidumbre era terrible. En este momento, ella no desea recibir más tratamiento, es sú decisión y la respetamos. Si mi relato le sirve a alguna persona como orientación para ayudar a otros pacientes, o para darnos orientación a nosotoros, le agradeceré. | ||||||||||
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