La
que sufre de este mal es mi hija Paula, de 12 años.
Le diagnosticaron en octubre de 2006.
Fue un golpe tremendo para mí, ella aún no toma
plena conciencia de lo que le pasa, yo estoy destrozada.
Hace un mes empezó el tratamiento con metotrexato
y ácido fólico.
Me angustia ver su desesperación al ver que la alopecia
continúa su camino.
Soy de recursos económicos limitados, pues soy profesora
rural aquí en Chile, realmente estoy desesperada. |